Académico de la USS sede Valdivia explica que dentro de los aspectos positivos que podemos encontrar en la repetición de los hábitos y rutinas es el aporte a nuestras vidas de un propósito, sentido y finalidad concreta.

El mundo ha cambiado radicalmente con la aparición y propagación del Covid-19, situación que se evidencia en ámbitos sanitarios, económicos, sociales, políticos y educativos. Sin embargo, donde más se percibe su llegada a nuestras vidas es en lo cotidiano. En este contexto, producto de las medidas de confinamiento y restricciones en la participación social han proliferado los síntomas de ansiedad, estrés y depresión, por lo que la salud mental -en la actualidad- se ha vuelto aún más relevante para la población.

Rubén Soto Lovera, director de la carrera de Terapia Ocupacional de la U. San Sebastián Sede Valdivia, recalcó que el estudio de la Asociación Chilena de Seguridad y la Universidad Católica (2021), en su segunda versión, evidencia un deterioro de la salud mental de los chilenos.

“En la actualidad existe un doble desafío por parte de las autoridades, el primero está asociado a contener la propagación y resguardar la salud de la población, y el segundo será hacerse cargo del desgaste y efectos asociados a la salud mental, dentro de un retorno progresivo a una nueva realidad y rutina”, explicó el académico.

Cambios

Frente a esto, Soto subrayó la importancia de estar consciente respecto al estilo de vida, hábitos y rutinas que llevamos. “Es por este motivo que debemos tomar consciencia de cuáles hábitos queremos incorporar en nuestras vidas, con qué fin y cómo podemos incorporarlos”, dijo.

“Para ello, se deben incluir de manera práctica las siguientes recomendaciones: Analizar y determinar qué conducta o acción convertiremos en un hábito; frecuencia de la repetición para consolidarlo; considerar la motivación e interés personal para vivir con un hábito; ser conscientes de la acción o conducta específica y evitar robotizar nuestras respuestas; conocer la intensidad de la repetición; y saber el objetivo final y qué aspectos positivos nos ofrece”, detalló.

“Esto nos permitirá organizar gran parte de nuestras vidas en patrones repetitivos, los cuales presentan aspectos negativos y positivos, a los que debemos estar atentos”, remarcó.

Aspectos positivos

Asimismo, el director de Terapia Ocupacional USS Valdivia, Rubén Soto, indicó que “dentro de los aspectos positivos que podemos encontrar en la repetición de los hábitos y rutinas es el aporte a nuestras vidas de un propósito, sentido y finalidad concreta”.

“Como seres humanos buscamos coherencia en nuestras acciones, lo cual nos entrega un sentido a nuestras vidas y aporta a nuestra identidad ocupacional. Otro punto a considerar es el ahorro de tiempo y energía mental, compartir con amigos y familia, junto con dedicar tiempo a un hobbie, que nos puede ayudar”, aconsejó el profesional.

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